Construcción - Corte
Corte con acetileno
La combinación de acetileno con oxígeno produce la llama de mayor temperatura y, por tanto, la mayor concentración de calor hasta hoy conocida. Estas características dan lugar a cortes con excelente terminación y sumamente veloces; razones suficientes para obtener la mejor relación costo - beneficio. Con la utilización de los aditamentos adecuados y con la proporción correcta entre los suministros de oxígeno y acetileno es posible realizar cortes insuperables.
Corte con gases combustibles
El corte con Gases Combustibles –utilizando equipo portátil o fijo– ha constituido una técnica básica en diversas industrias desde principios de siglo. No obstante, sigue resultando eficiente, dado su costo competitivo para el corte de chapas, tanto finas como gruesas, e incluso en pequeñas cantidades. Además, aún es el proceso más utilizado para el corte de aceros al carbón y de baja aleación, dada su versatilidad, excelente calidad de corte, bajo costo de inversión y facilidad para ser mecanizado.
Dentro de los gases combustibles encontramos el Thermolene, que provee de una eficiente calidad y terminación tanto en procesos de corte como de soldadura.
Corte Plasma
El corte plasma fue desarrollado en la década del ´50 para cortar metales que no podían ser seccionados con procesos de llama, tales como el acero inoxidable, el aluminio y el cobre. Desde entonces, se cortan aceros de baja y media aleación con unidades de corte de alta precisión.
Básicamente, en el corte plasma el gas es ionizado en la boquilla y enfocado gracias a un diseño especial de la misma. Este flujo caliente puede ser usado por sí solo para cortar materiales como plásticos pero, en el caso de corte de metales, es necesario crear un arco eléctrico entre el electrodo y la pieza de trabajo para incrementar la transferencia de energía.
Los gases más comúnmente utilizados para corte plasma son argón, hidrógeno, nitrógeno y mezclas, así como aire y oxígeno.